El Hotel Miramar, o Gran Hotel Miramar, como ahora reza en el arco de su puerta principal, está ubicado en uno de los edificios con más historia de la provincia de Málaga.

A punto de cumplir su primer semestre abierto al público, el edificio de blanco impoluto que ahora mira el mar, sin que la verja o los jardines oculten a sus clientes refrescándose en su envidiable piscina, no siempre ha estado destinado al uso hotelero. De hecho, el proceso para adquirir el inmueble no fue sencillo, tuvieron que pasar 8 años desde que el Grupo Santos lo adquirió. Anteriormente este precioso enclave había albergado un hospital de sangre, la sede de los juzgados de la provincia y otros usos.

La historia de este edificio comienza en 1926, cuando albergó el Hotel Príncipe de Asturias, obra del arquitecto Fernando Guerrero Strachan. Cinco años antes había comenzado su construcción y ya fue en 1926 cuando el rey Alfonso XIII visitó Málaga para inaugurarlo.

En 1936, el inmueble pasó a tener un uso muy diferente: durante la Guerra Civil sus instalaciones sirvieron de hospital de campaña para atender a los heridos durante la contienda.

En 1939, cuando la guerra terminó, el palacio reabrió sus puertas bajo el nombre de Hotel Miramar, que estuvo funcionando hasta 1967. Durante esta época, diversas celebridades de entonces pasaron por sus instalaciones, como las reinas Isabel de Bélgica y María José de Italia o una jovencísima Carmen Sevilla. La revista estadounidense People incluso llegó a publicar imágenes sobre diversas personalidades que pasaron por las instalaciones del hotel.

Desde 1987 hasta 2007, la construcción albergaría la sede del Palacio de Justicia de Málaga, lo que conllevó la transformación de los espacios por completo para poder adaptarse a la nueva actividad de sus instalaciones.

En 2016 Hoteles Santos adquiere la propiedad del palacio Miramar y ha conseguido devolverle ese glamour y esplendor que tuvo el edificio en sus primeros años revitalizando el barrio de La Malagueta y dando aún más luz al paseo marítimo con su imponente presencia blanca.

Ya son varias las personalidades que han pasado por sus recién inauguradas instalaciones, que han intentado mantener el estilo propio de la edificación, fusionando tres atmósferas: clásica, nazarí y mediterránea.

El Gran Hotel Miramar cinco estrellas gran lujo, que funciona como miembro de The Leading Hotels of the World, la marca hotelera más emblemática del mundo donde la excelencia es primordial, cuenta con 13.000 metros cuadrados de superficie, 200 habitaciones, de las cuales 29 son suites -25 suites imperiales y cuatro suites reales. Además, tiene 9.000 metros cuadrados de zonas ajardinadas con árboles centenarios, una gran terraza con vistas al mar, piscina, SPA, cinco espacios dedicados a gastronomía y restauración, bodega visitable ubicada en la antigua cárcel, zona de guardería, parking privado con servicio valet y salones de reuniones para albergar todo tipo de convenciones y grandes presentaciones, entre otros espacios.