Hoy queremos dedicar un espacio en nuestra web al emblemático edifico que ocupó el cine Astoria y que tan polémico está siendo en nuestros días. Recientemente, el actor Antonio Banderas se ha retirado del proyecto cultural diseñado para el edificio, tras haber ganado el concurso de ideas.

Nos gustaría empezar retrotrayéndonos a 1966, cuando este edificio, diseñado por el arquitecto Juan Jaúregui, se inauguró un 20 enero como sala de cine.

Sin una arquitectura particular, pero con los últimos avances tecnológicos en exhibición, aforo y equipos de proyección y una cartelera con los últimos estrenos. 

La primera película que inauguró este esperado cine fue “My Fair Lady” (1964) con unas entradas que se vendían por 30 pesetas, y las del anfiteatro por 25. Lo curioso de este estreno, al que todos querían asistir para ver a la impresionante Audrey Hepburn, es que el musical se proyectó en versión original con subtítulos para que no perdiera su esencia. Otro dato curioso es que la recaudación inaugural se destinó a una causa benéfica, al hospital de la Cruz Roja.

El edificio, de diseño funcional, tenía unas viviendas en las plantas superiores, donde residía la familia de los empresarios Moreno, propietarios del mismo, que también eran dueños de los cine Andalucía y Victoria.

“Superman” (1979), la controvertida “El último tango en París” (1978) o “Instinto básico” (1992) fueron algunos de los estrenos que acogió esta mítica sala, que la familia Moreno finalmente vendió en 1984, junto al resto de cines de su circuito, a la empresa Mendivil, propietaria del América Multicines. Finalmente, en 2004 cerró sus puertas debido a la llegada de las grandes salas. En 2010, el Ayuntamiento adquirió su propiedad y aún en 2017 seguimos esperando conocer qué utilidad tendrá este edificio con tanta historia y que tantas ganas tenemos de ver de nuevo en pleno funcionamiento.